La guerra fuera del campo de batalla
Muchas veces la guerra no
simplemente se desarrolla en el campo de batalla, ya que el miedo a un ataque a
los civiles puede provocar un daño y pánico a mayor escala que el sólo hecho de
asesinar a los representantes de ese país.
Estados Unidos, la potencia
mundial en la libertad de expresión, el lugar donde todos los sueños se pueden
hacer realidad. Un lugar donde no hay límites más que los que rigen la ley,
sufrió el pasado 11 de septiembre de 2001 uno de los mayores ataques
terroristas registrado en su historia, hechos que llevaron al pánico a los
millones de habitantes que sentían una gran seguridad en su territorio y que
con sólo un día esa confianza se vino abajo.
¿Cómo atacar al país perfecto,
cómo hacerlo sentir vulnerable, en verdad fue algo inesperado o planeado? Hay
muchas interrogantes, ya que el tráfico aéreo es algo que debe de tener un
control minucioso, no es posible que un avión salga de su ruta comercial y no
se lleve un registro de dicha anormalidad y que hayan sido más de dos aeronaves
hace crecer mucho más dicha incógnita.
El pánico dentro de la ciudad de
Nueva York fue más que contagioso, así lo relata Carla Iberia Sánchez,
reportera recién ingresada a la empresa de comunicación de Televisa, quien fue
encargada de brindar la información sobre como vivía la gente, cuál era su
sentir en ese lugar dónde sólo a un par de días la tranquilidad y poder de una
nación se hacía visible. “Mujeres y hombres se refugiaban con el sólo sonido de
un avión en las cercanías”, eso es lo que relataba Carla en uno de sus
reportajes, “agentes de la CIA con armas y dispuestos a matar a cualquier
persona con alguna actividad sospechosa se encontraban en el metro”. Nueva York
se hundía en una gran psicosis.
La guerra en Afganistán comenzaba
y aún no se tenía un reporte oficial sobre lo ocurrido con los radares y la
seguridad aérea de los Estados Unidos, la gente apoyaba al presidente quién declaró
la guerra a “Al-Qaeda” por dicho actos contra la nación americana. ¿Por qué la
sociedad apoyó deliberadamente al presidente en sus ideas de guerra contra un
país árabe y con grandes riquezas de petróleo?
Existen muchas omisiones realizadas
por el gobierno estadounidense sobre las acciones realizadas para atacar
Afganistán y si esto fue planeado se debe de decir que lograron tener atada a la
mayoría de la población con la idea de que en cualquier momento podrían ser
atacados sino se hacía algo en contra de los terroristas. Los habitantes de
Estados Unidos fueron tacados de una manera psicológica muy fuerte y que sólo
puede lograrse con hacerlos sentir inseguros, frágiles, débiles.
La página “Voltaire.org”, habla
sobre el número de irregularidades ocurridas durante dicho atentado, así como
ciertas cuestiones que no llegan a cuadrar del todo en lo sucedido, y en su
artículo titulado “115 mentiras sobre los atentados del 11 de septiembre” se nombre algo muy importante que ya se ha
dicho y dice: “Omisión del hecho que en su libro, publicado en 1997, Zbigniew
Brzezinski escribía para que Estados Unidos pueda mantener su predominio global
es necesario que ese país controle el Asia central, con sus vastos recursos
petrolíferos, y que un nuevo Pearl Harbour sería útil para obtener el apoyo de
la opinión pública estadounidense a esos designios imperiales”. Una prueba de
que el ataque psicológico es mucho más fuerte que nada en el mundo.
Otra cuestión importante sobre lo
ocurrido es que en ese tiempo Estados Unidos tenía las bases para poder realizar
una guerra y todos los gastos que ello implicaba (y que causó una crisis
económica tiempo después).
Muchas cosas encierran la fecha
de los atentados ocurridos, que si fue la fecha de lo derrota del Impero
Otomano en Viena, en 1638. La motivación de los terroristas musulmanes es
revertir la tendencia decadente del mundo islámico frente a la cultura
occidental, que se inició el 11 de septiembre de 1683 cuando el ejército del
Imperio Otomano que había sitiado Viena, es derrotado y aniquilado. Cientos de
años después, aún sienten la picazón de la derrota de Viena. Para ellos es
humillante que su “perfecta cultura” haya declinado ante la occidental, y se
hace necesario revertir esa tendencia. El 11 de septiembre fue cuidadosamente
escogido para tratar de revertir el curso de la historia y crear un nuevo 11 de
septiembre que el mundo musulmán pueda celebrar.
¿Será esa otra de las causas de
la elección de la fecha o sólo coincidencia? No se sabe ni se sabrá, ya que en
la búsqueda del poder, sea cual sea la causa (religiosa, política y/o social)
no muchas veces todo es limpio y justifica los medios para llegar a ello y la
gran pregunta es: ¿Habrá valido la pena el número de soldados y civiles muertos
para lo obtenido si es que se obtuvo algo? Usar a la sociedad para tratar de
obtener algo no es nada limpio, pero es la mejor fórmula, una que nunca fallará.
[Imagen tomada de lostiempos.com]
